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Violencia vicaria: cuando los hijos e hijas son utilizados para causar daño

La violencia vicaria es una forma de violencia de género donde el agresor utiliza a los hijos, hijas o seres queridos para causar dolor y controlar a la mujer. Aprende cómo identificarla, sus consecuencias y dónde buscar ayuda en Colombia.
“Cuando el agresor utiliza a quienes más amas para hacerte daño, también es violencia.”

La violencia vicaria es una de las formas más crueles de violencia basada en género. Ocurre cuando una persona utiliza a los hijos, hijas o seres queridos como herramienta para generar sufrimiento, control o daño emocional hacia una mujer.

Este tipo de violencia busca castigar, manipular o mantener poder sobre la madre a través del vínculo afectivo con sus hijos e hijas.


Muchas veces aparece:

  • durante procesos de separación,

  • disputas de custodia,

  • relaciones marcadas por violencia previa,

  • o cuando el agresor siente que pierde control sobre la mujer.


La violencia vicaria no solo afecta profundamente a las mujeres, sino también a niños, niñas y adolescentes que terminan expuestos a dinámicas de manipulación, miedo y violencia emocional.


¿Qué es la violencia vicaria?


La violencia vicaria es una forma de violencia de género en la que el agresor utiliza a los hijos, hijas o personas significativas para causar daño psicológico y emocional a una mujer.

Puede manifestarse mediante:

  • amenazas relacionadas con los hijos,

  • manipulación emocional,

  • impedir el contacto con los niños o niñas,

  • desacreditar a la madre frente a ellos,

  • usar a los hijos para vigilar o controlar,

  • incumplir responsabilidades parentales como forma de castigo,

  • o generar daño emocional a través del sufrimiento de los hijos.


En sus formas más graves, la violencia vicaria puede poner en riesgo la integridad y la vida de niños, niñas y mujeres.


¿Qué busca la violencia vicaria?

La violencia vicaria suele buscar:

  • mantener control sobre la mujer,

  • castigarla emocionalmente,

  • generar culpa,

  • causar sufrimiento psicológico,

  • impedir que rehaga su vida,

  • o continuar ejerciendo violencia después de una separación.

Muchas veces el agresor entiende que el vínculo más importante para una madre son sus hijos e hijas, y utiliza ese vínculo para manipular, amenazar o causar daño.


¿Cómo identificar la violencia vicaria?

Algunas señales de alerta pueden ser:

  • amenazar con quitarle los hijos a la madre,

  • usar a los hijos para enviar mensajes o controlar,

  • hablar mal de la madre frente a los niños,

  • impedir o dificultar el contacto con ellos,

  • manipular emocionalmente a los hijos contra la madre,

  • incumplir acuerdos parentales para generar daño,

  • usar procesos judiciales como forma de intimidación,

  • amenazar con hacer daño a los hijos,

  • o utilizar a niños y niñas para mantener control sobre la vida de la mujer.

También puede existir cuando el agresor descuida intencionalmente las necesidades emocionales o económicas de los hijos como forma de castigar a la madre.


Consecuencias de la violencia vicaria

La violencia vicaria puede generar profundas afectaciones emocionales tanto en las mujeres como en niños, niñas y adolescentes.

Entre las consecuencias más frecuentes están:

  • ansiedad,

  • miedo constante,

  • estrés postraumático,

  • culpa,

  • depresión,

  • afectaciones en el vínculo materno-filial,

  • manipulación emocional,

  • inseguridad,

  • afectaciones en el desarrollo emocional de niños y niñas,

  • y ambientes familiares marcados por tensión y violencia.

Los niños y niñas también son víctimas directas de estas dinámicas violentas.


El violentómetro de la violencia vicaria


Señales iniciales de alerta

  • Usar a los hijos para obtener información sobre la madre.

  • Hablar negativamente de ella frente a los niños.

  • Incumplir acuerdos para generar conflicto.

  • Amenazar con pedir custodia como forma de intimidación.


Conductas de manipulación y control

  • Impedir llamadas o visitas.

  • Usar a los hijos para transmitir amenazas.

  • Manipular emocionalmente a los niños contra la madre.

  • Desacreditar constantemente el rol materno.

  • Utilizar económicamente a los hijos como forma de presión.


Violencia vicaria severa

  • Amenazas de hacer daño a los hijos.

  • Desaparición o retención de niños y niñas.

  • Violencia directa hacia los hijos para generar sufrimiento.

  • Amenazas de muerte.

  • Agresiones físicas o psicológicas graves hacia menores.


Los hijos e hijas nunca deben convertirse en herramientas de violencia


La crianza y los vínculos familiares deben construirse desde:

  • el respeto,

  • la protección,

  • el cuidado emocional,

  • y el bienestar de niños y niñas.


Utilizar a los hijos para manipular, castigar o controlar a una mujer también constituye una forma de violencia que afecta profundamente a toda la familia.


Hablar de violencia vicaria también es prevención


Durante mucho tiempo, muchas formas de manipulación relacionadas con los hijos fueron minimizadas o vistas únicamente como “conflictos de pareja”.

Hoy entendemos que utilizar a niños y niñas para generar daño emocional también es violencia.

Reconocer estas conductas es fundamental para proteger el bienestar emocional y la seguridad de las mujeres, niños y niñas.


Referencias bibliográficas

  • Ley 1257 de 2008 de Colombia.

  • ONU Mujeres.

  • Convención sobre los Derechos del Niño.

  • Observatorios de Violencias Basadas en Género.

  • Estudios sobre violencia vicaria y violencia de género en América Latina.

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