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Masculinidades positivas: hombres que cuidan, respetan y construyen relaciones más sanas

Masculinidades positivas: nuevas formas de ser hombre desde el respeto y el cuidado
“Ser hombre también es expresar emociones, cuidar y amar sin violencia.”

Durante muchos años, la sociedad enseñó que un “verdadero hombre” debía ser fuerte, dominante, distante emocionalmente y proveedor absoluto del hogar. Sin embargo, hoy cada vez más hombres están transformando esa idea y construyendo nuevas formas de vivir la masculinidad desde el respeto, el cuidado y la empatía.

Las masculinidades positivas no buscan que los hombres “dejen de ser hombres”. Tampoco buscan eliminar su identidad masculina, su rol como padres o su deseo de proteger y construir bienestar para sus familias.


Lo que buscan es dejar atrás aquellas conductas machistas y violentas que durante generaciones normalizaron:

  • el control,

  • la agresividad,

  • la represión emocional,

  • los celos,

  • la dominación,

  • y la idea de que el hombre debía imponer autoridad para ser respetado.


Hoy muchas mujeres valoran en un hombre cosas muy diferentes a las que antes se consideraban masculinas.


¿Qué se valora hoy en una masculinidad saludable?

Cada vez más personas reconocen como valioso en un hombre que sea:

  • atento,

  • respetuoso,

  • emocionalmente responsable,

  • cariñoso,

  • empático,

  • presente en la crianza,

  • capaz de dialogar,

  • comprometido con el cuidado del hogar,

  • y capaz de expresar emociones sin miedo.


La sensibilidad, el cuidado y la inteligencia emocional ya no son vistos como debilidad.

Por el contrario, hoy son señales de madurez emocional y de relaciones más sanas.


Un hombre puede ser fuerte y también emocionalmente abierto

Las masculinidades positivas entienden que un hombre puede:

  • trabajar,

  • proveer,

  • proteger,

  • liderar,

  • y sentirse masculino,


sin necesidad de ejercer control o violencia sobre otros.

También puede:

  • llorar,

  • pedir ayuda,

  • hablar de salud mental,

  • acudir al médico,

  • expresar miedo o tristeza,

  • y construir relaciones desde el afecto y el respeto.


Durante mucho tiempo, muchos hombres crecieron creyendo que debían resolver todo solos. Hoy sabemos que pedir ayuda también es una forma de valentía.


Paternidades más presentes y afectivas

Uno de los cambios más importantes de las nuevas masculinidades tiene que ver con la forma en que muchos hombres viven hoy la paternidad.

Antes, el rol del padre estaba principalmente asociado al sustento económico y la autoridad.


Hoy cada vez más hombres participan activamente en:

  • la crianza,

  • el cuidado diario,

  • el acompañamiento emocional,

  • las tareas domésticas,

  • y la vida afectiva de sus hijos e hijas.


Cambiar pañales, cocinar, acompañar tareas escolares o expresar cariño ya no debería verse como “ayudar”. También hace parte de la corresponsabilidad del cuidado.


Las masculinidades positivas ayudan a prevenir violencias

Muchos comportamientos violentos nacen de ideas machistas relacionadas con:

  • la posesión,

  • el control,

  • los celos,

  • la superioridad masculina,

  • y la incapacidad de gestionar emociones de forma saludable.


Por eso, promover masculinidades positivas ayuda a prevenir:

  • violencia psicológica,

  • violencia física,

  • violencia sexual,

  • violencia intrafamiliar,

  • y violencia entre hombres.


Cuando un hombre aprende a comunicarse, expresar emociones y resolver conflictos sin violencia, también contribuye a construir familias y comunidades más sanas.


La salud mental masculina también importa

Las nuevas masculinidades también hablan de salud emocional.

Durante años, muchos hombres aprendieron a guardar silencio frente al dolor, la ansiedad o la tristeza.


Esto ha tenido consecuencias graves:

  • problemas de salud mental,

  • consumo problemático de alcohol,

  • dificultad para crear vínculos emocionales,

  • violencia,

  • y altas tasas de suicidio masculino.


Hablar de emociones, acudir a terapia o pedir ayuda no hace menos hombre a nadie.

Al contrario: permite construir vidas más equilibradas y relaciones más humanas.


El cuidado también es masculino


Durante mucho tiempo, el cuidado fue considerado exclusivamente femenino.

Hoy entendemos que cuidar también es una expresión saludable de masculinidad.

Cuidar implica:

  • escuchar,

  • acompañar,

  • respetar,

  • atender la salud física y emocional,

  • participar en el hogar,

  • y construir bienestar colectivo.


Las masculinidades positivas reconocen que los hombres también pueden ser:

  • sensibles,

  • amorosos,

  • protectores sin controlar,

  • y emocionalmente presentes.


Transformar la masculinidad también beneficia a los hombres

Las masculinidades positivas no solo benefician a las mujeres.

También permiten que los hombres vivan con menos presión social, menos violencia y mayor bienestar emocional.


Construir nuevas formas de ser hombre significa entender que:

  • la autoridad no debe ejercerse desde el miedo,

  • el amor no implica control,

  • los celos no son prueba de afecto,

  • y la fortaleza también puede expresarse desde el cuidado y la empatía.


Porque ser hombre no debería significar reprimir emociones o demostrar poder constantemente.


También puede significar cuidar, escuchar, respetar, amar sanamente, y construir relaciones basadas en la igualdad.

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