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Feminismo: la historia de las mujeres que alzaron la voz por nuestros derechos

Conoce la historia del feminismo y las luchas que permitieron a las mujeres conquistar derechos como el voto, la educación, el trabajo, la autonomía económica y la lucha contra las violencias basadas en género.
“Cada derecho que hoy tienen las mujeres fue conquistado por mujeres que se atrevieron a alzar la voz.”

Hoy muchas mujeres pueden:

  • estudiar,

  • votar,

  • trabajar,

  • tener propiedades,

  • abrir una cuenta bancaria,

  • decidir si quieren o no ser madres,

  • divorciarse,

  • participar en política,

  • denunciar violencias,

  • y construir proyectos de vida propios.

Sin embargo, durante gran parte de la historia, nada de esto era un derecho garantizado para las mujeres.

Durante siglos, las mujeres fueron consideradas inferiores a los hombres.No eran vistas como ciudadanas plenas, ni como sujetas de derechos individuales.

La identidad de muchas mujeres estaba definida únicamente en relación con un hombre:

  • hija de un hombre,

  • esposa de un hombre,

  • o madre de los hijos de un hombre.

En muchas sociedades:

  • no podían estudiar,

  • no podían participar en política,

  • no podían administrar bienes,

  • no podían decidir sobre su cuerpo,

  • ni elegir libremente el rumbo de sus vidas.

Las decisiones importantes eran tomadas por:

  • el padre,

  • el esposo,

  • la iglesia,

  • o el Estado.

Por eso, la historia del feminismo no nace como una “guerra contra los hombres”, sino como una lucha histórica de mujeres que decidieron cuestionar las desigualdades y exigir ser reconocidas como seres humanos con los mismos derechos y dignidad.


La Edad Media: mujeres sin autonomía

Durante gran parte de la Edad Media, las mujeres tenían muy pocas posibilidades de decidir sobre sus vidas.

En muchas culturas europeas:

  • el matrimonio era prácticamente obligatorio,

  • las mujeres dependían legal y económicamente de los hombres,

  • y la vida pública, intelectual y política estaba reservada casi exclusivamente para ellos.

Las mujeres que no se casaban muchas veces terminaban en conventos, especialmente si quedaban huérfanas o no tenían un hombre que “respondiera” por ellas.

Sin embargo, incluso la vida religiosa no siempre era una decisión libre.

Durante siglos, muchas mujeres no podían elegir voluntariamente dedicar su vida al conocimiento, la espiritualidad o la religión si eso significaba escapar del rol tradicional impuesto a las mujeres.

Aun así, algunas mujeres comenzaron a desafiar estas limitaciones.


Las primeras mujeres que defendieron el derecho a pensar y estudiar

Con el Renacimiento, entre los siglos XIV y XVII, empezó a fortalecerse el humanismo y el interés por:

  • el arte,

  • la ciencia,

  • la filosofía,

  • la medicina,

  • y la educación.

Pero estos espacios estaban reservados principalmente para los hombres.

Fue entonces cuando algunas mujeres comenzaron a cuestionar por qué se consideraba que las mujeres eran incapaces intelectualmente.

Muchas mujeres de clases altas y sectores educados empezaron a exigir acceso a la educación y al conocimiento para no depender completamente de un hombre.

Una de las primeras mujeres en desafiar públicamente estas ideas fue Christine de Pizan, considerada una de las primeras escritoras en defender a las mujeres en la historia europea.

En sus escritos cuestionó la idea de que las mujeres fueran inferiores por naturaleza y defendió su capacidad intelectual.


La Ilustración y el nacimiento del feminismo moderno

Durante el siglo XVIII, con la Revolución Francesa y las ideas de igualdad y libertad, surgieron los primeros movimientos feministas organizados.

Sin embargo, aunque se hablaba de “derechos universales”, estos derechos seguían pensados principalmente para los hombres.

Muchas mujeres comenzaron entonces a preguntarse:

  • ¿por qué la igualdad no incluía a las mujeres?

  • ¿por qué podían ser castigadas por las leyes, pero no participar en ellas?

  • ¿por qué eran consideradas emocionales e irracionales frente a los hombres?

En este contexto surgieron mujeres fundamentales para la historia del feminismo.


Olympe de Gouges y los derechos de las mujeres

Olympe de Gouges escribió en 1791 la “Declaración de los Derechos de la Mujer y de la Ciudadana”, donde exigía que las mujeres fueran reconocidas como ciudadanas con los mismos derechos políticos y civiles que los hombres.

Defendió:

  • el derecho al voto,

  • la participación política,

  • la igualdad jurídica,

  • y la libertad de las mujeres.

Sus ideas fueron consideradas peligrosas para la época y terminó siendo ejecutada durante la Revolución Francesa.


Mary Wollstonecraft y el derecho a la educación

Otra gran figura fue Mary Wollstonecraft, autora de “Vindicación de los derechos de la mujer”. Ella cuestionó la idea de que las mujeres fueran inferiores por naturaleza y afirmó que la desigualdad existía porque las mujeres no tenían acceso a la educación.

Defendió que:

  • las mujeres podían pensar racionalmente,

  • debían estudiar,

  • y merecían participar plenamente en la sociedad.


El derecho al voto: las sufragistas

Durante el siglo XIX nació el movimiento sufragista, conocido como la segunda ola del feminismo.

Las mujeres comenzaron a exigir:

  • el derecho al voto,

  • acceso a la educación,

  • derechos civiles,

  • y participación política.


Miles de mujeres fueron perseguidas, encarceladas y ridiculizadas por pedir algo que hoy parece básico: poder votar.

Entre las figuras más importantes estuvo Emmeline Pankhurst, quien lideró las protestas sufragistas en Reino Unido.


Gracias a estas luchas, las mujeres comenzaron a obtener el derecho al voto en distintos países del mundo.



El derecho al voto de las mujeres en Colombia


En Colombia, las mujeres no siempre pudieron votar.


Durante muchos años se consideraba que la política era un espacio exclusivo para los hombres y que las mujeres no tenían la “capacidad racional” para participar en las decisiones públicas.


Sin embargo, un grupo de mujeres comenzó a cuestionar estas ideas y a exigir igualdad política y ciudadanía plena.


Una de las figuras más importantes fue Esmeralda Arboleda, abogada, política y activista vallecaucana que lideró el movimiento sufragista en Colombia junto a Josefina Valencia. Ambas hicieron parte de la Asamblea Nacional Constituyente de 1954 y fueron claves en la aprobación del derecho al voto femenino.


También fue fundamental el trabajo de María Currea, una de las pioneras del feminismo colombiano y defensora de los derechos civiles y políticos de las mujeres.


Gracias a la lucha de estas mujeres y de muchas otras lideresas, el 25 de agosto de 1954 se aprobó el derecho al voto femenino en Colombia.


Las mujeres colombianas votaron por primera vez en el plebiscito de 1957.

Este logro no solo permitió que las mujeres pudieran elegir gobernantes, sino que representó el reconocimiento de las mujeres como ciudadanas con derechos políticos plenos en Colombia.


Las guerras mundiales y la transformación del rol de las mujeres


Durante la Primera y Segunda Guerra Mundial, millones de hombres fueron enviados al frente de batalla.

Las mujeres comenzaron entonces a ocupar espacios laborales que históricamente les habían sido negados:

  • fábricas,

  • industrias,

  • oficinas,

  • transporte,

  • hospitales,

  • y trabajos técnicos.

Muchas demostraron que podían desempeñarse igual o incluso mejor que los hombres en múltiples profesiones.

Esto transformó profundamente la percepción social sobre la capacidad de las mujeres y fortaleció las luchas por:

  • igualdad laboral,

  • independencia económica,

  • y acceso al trabajo remunerado.


Las guerras mundiales y la transformación del rol de las mujeres

Durante la Primera y Segunda Guerra Mundial, millones de hombres fueron enviados al frente de batalla.



Las luchas laborales y el origen del Día Internacional de la Mujer

A finales del siglo XIX y principios del XX, muchas mujeres trabajaban en condiciones extremadamente precarias jornadas excesivas, bajos salarios, explotación laboral, y ausencia de derechos.


Uno de los hechos más recordados ocurrió en una fábrica textil de Nueva York, donde murieron decenas de mujeres trabajadoras tras un incendio mientras estaban encerradas dentro de la fábrica.


Estas luchas laborales y sindicales fueron fundamentales para el reconocimiento de los derechos laborales de las mujeres y forman parte de la memoria histórica del Día Internacional de la Mujer, conmemorado cada 8 de marzo.


El derecho a decidir sobre el cuerpo y la maternidad

Durante gran parte del siglo XX, muchas mujeres no podían:

  • acceder a métodos anticonceptivos,

  • decidir sobre su maternidad,

  • ni controlar su vida reproductiva sin autorización del esposo.


Las luchas feministas impulsaron:

  • el acceso a anticonceptivos,

  • los derechos sexuales y reproductivos,

  • la educación sexual,

  • y el reconocimiento de la autonomía corporal de las mujeres.


Estas luchas permitieron que muchas mujeres pudieran:

  • estudiar,

  • trabajar,

  • construir proyectos de vida propios,

  • y decidir libremente sobre su maternidad.


Tener dinero propio también fue una lucha

Durante muchos años, en diferentes países las mujeres casadas no podían:

  • abrir cuentas bancarias,

  • administrar bienes,

  • acceder a créditos,

  • ni tener independencia económica sin autorización del esposo.


El feminismo también luchó por:

  • el derecho a la propiedad,

  • la autonomía económica,

  • la igualdad laboral,

  • y el reconocimiento financiero de las mujeres.


Simone de Beauvoir y la desigualdad construida socialmente

Una de las pensadoras más importantes del feminismo contemporáneo fue Simone de Beauvoir. En su libro “El segundo sexo” cuestionó cómo la sociedad construía la idea de “ser mujer”. Su famosa frase:

“No se nace mujer, se llega a serlo”

explicó cómo muchos roles, expectativas y desigualdades hacia las mujeres eran construcciones culturales y no condiciones naturales.


La violencia contra las mujeres también empezó a visibilizarse

Durante muchos años, la violencia dentro de las relaciones de pareja era considerada un “asunto privado”. Muchas mujeres vivían, violencia física, violencia sexual, control, humillaciones, y violencia psicológica sin que la sociedad o las instituciones lo reconocieran como una problemática pública.


El feminismo ayudó a visibilizar, la violencia doméstica, el acoso sexual, la violencia laboral, y posteriormente el feminicidio.


El movimiento Me Too y las nuevas voces

En los últimos años, movimientos como Me Too movement permitieron que millones de mujeres alrededor del mundo hablaran públicamente sobre:

  • acoso,

  • abuso,

  • violencia sexual,

  • y relaciones de poder desiguales.


Aunque el movimiento tomó gran visibilidad en Hollywood, estas violencias afectan diariamente a millones de mujeres en:

  • hogares,

  • universidades,

  • espacios laborales,

  • transporte público,

  • y relaciones de pareja.


El feminismo hoy

El feminismo contemporáneo continúa luchando contra:

  • las violencias basadas en género,

  • la desigualdad salarial,

  • el feminicidio,

  • el acoso,

  • la discriminación,

  • y las estructuras sociales que siguen afectando la vida de millones de mujeres.


Aunque el término “feminismo” muchas veces ha sido rodeado de prejuicios, su historia muestra algo mucho más profundo: la lucha de mujeres que decidieron alzar la voz para cuestionar desigualdades que durante siglos fueron consideradas normales.


Gracias a esas luchas, hoy millones de mujeres tienen derechos que antes parecían imposibles. Y aunque se han logrado enormes avances, la búsqueda de una sociedad más libre, segura e igualitaria para las mujeres todavía continúa.


Referencias bibliográficas

  • Simone de Beauvoir – El segundo sexo.

  • Mary Wollstonecraft – Vindicación de los derechos de la mujer.

  • Olympe de Gouges – Declaración de los Derechos de la Mujer y de la Ciudadana.

  • Christine de Pizan.

  • Emmeline Pankhurst.

  • ONU Mujeres.

  • De Casado & García (2019).

  • Freedman (2006).

  • McRobbie (2004).

  • Yugueros (2014).

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